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Las piernas se hicieron para caminar

Dr. Frank Gillingham

Cualquiera que haya usado un yeso durante un período prolongado sabe que el cuerpo necesita moverse para estar sano. Los músculos que no se usan se atrofian. Las articulaciones se ponen rígidas.

La inmovilización también puede causar coágulos sanguíneos o trombosis venosa profunda (TVP), lo cual puede constituir un problema para las personas que viajan. En términos simples, la TVP consiste en la formación de coágulos sanguíneos en las venas profundas. Por lo general, aunque no siempre, la TVP se produce en las piernas. Si la TVP no se mueve, generalmente solo causa problemas menores. Pero una TVP puede desprenderse, por completo o en pedazos, y trasladarse por la sangre a otros lugares del cuerpo. Una vez que comienza a moverse se denomina émbolo y normalmente llega a los pulmones, lo cual produce una embolia pulmonar o EP. La EP es una complicación médica muy grave de la TVP y puede ocasionar la muerte. También es común entre los habitantes de U.S. en general (no solo los viajeros). Hay probablemente más de 500,000 casos de EP al año.

La TVP/EP que se produce en viajeros suele denominarse "síndrome de la clase turista" debido a que los asientos de clase turista no tienen mucho espacio para mover las piernas. Pero no crea que un asiento de clase ejecutiva o primera clase lo hará inmune a esta enfermedad. Todos los viajeros deben estar al tanto de esta afección y tomar precauciones de sentido común.

La inmovilización de cualquier tipo aumenta el riesgo de desarrollar TVP; esto incluye la falta de movimiento en un avión, en un auto, etc. Otros factores que pueden aumentar el riesgo de TVP incluyen: tabaquismo, obesidad, embarazo, uso de píldoras anticonceptivas, deshidratación, cirugías recientes u otros problemas médicos que requieran hospitalización, ciertos tipos de cáncer o cardiopatías y anormalidades estructurales de las venas. Algunas personas tienen predisposición genética a los coágulos sanguíneos, por lo tanto sus antecedentes familiares son importantes, y los viajeros de la tercera edad pueden correr mayor riesgo. Si ya ha padecido de TVP o EP, tiene más probabilidades de volver a padecerlas. Y tenga en cuenta que cuanto más largo sea el viaje en avión o en auto, mayor será el riesgo.

Los síntomas de la TVP normalmente incluyen sensibilidad o dolor de pierna, enrojecimiento o inflamación. Generalmente estos síntomas se presentan en una sola pierna, es raro tener TVP en ambas piernas al mismo tiempo. Los síntomas de la EP por lo general incluyen dolor de pecho, falta de aire y tos (a veces con esputo mezclado con sangre). Otros síntomas menos comunes de la EP incluyen la pérdida de conciencia y ritmos cardíacos anormales. Tanto la TVP como la EP son difíciles de diagnosticar, incluso en un hospital. Los pacientes casi nunca presentan todos los síntomas clásicos y a menudo presentan síntomas de EP sin haber detectado los síntomas de TVP.

¿Puede viajar?

La TVP es un problema grave. Si presenta un alto riesgo (ver arriba), debe hablar con su médico antes de viajar. Especialmente, consulte con su médico si ha sido operado u hospitalizado en los últimos 3 meses, si está embarazada o si ha tenido TVP/EP anteriormente.

Cuando viaje, siga estos consejos:

Si presenta síntomas: