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Desfase horario: nuevos enfoques para un viejo problema

Dr. Frank Gillingham

Si bien la facilidad de hacer viajes internacionales ha aumentado, el desfase horario sigue siendo un problema común. Un estudio realizado por The Upjohn Company declaró que el 94% de los viajeros de larga distancia padecían el desfase horario, mientras que otra encuesta concluyó que 9 de cada 10 auxiliares de vuelo se quejaban de este problema, a pesar de estar acostumbrados a hacer viajes internacionales. Los síntomas son conocidos: fatiga, insomnio y falta de concentración. También puede afectar el rendimiento. Se sabe, por ejemplo, que los equipos de fútbol profesional tienen peores resultados cuando cruzan varias zonas horarias si se compara con los partidos que juegan en su misma zona horaria. Los viajeros suelen quejarse de agotamiento y de la imposibilidad de poder dormir, una de las experiencias más frustrantes. El desfase horario suele aparecer cuando usted viaja a través de tres o más zonas horarias. La recuperación completa puede tardar de 3 a 7 días para viajes hacia el oeste y de 5 a 14 días después de un vuelo hacia el este.

Nuestro cuerpo tiene un reloj interno (ritmo circadiano) que controla muchas funciones, como el ciclo del sueño. ¿Ha notado alguna vez que se despierta unos minutos antes de que suene el despertador o que se despierta a una hora habitual, 6 a.m., aunque sea sábado y pueda dormir más horas? Ese es su reloj interno. Lo más importante para controlar el desfase horario es reajustar su reloj interno, de la misma manera que reajusta su reloj cuando el piloto anuncia la hora local.

Los viajeros que tienen reuniones o eventos importantes deben llegar varios días antes para aclimatarse. Puesto que los vuelos hacia el este son más difíciles porque los días se acortan, los viajeros que se trasladan en esta dirección necesitan más tiempo de recuperación. Si es posible, los viajeros deben evitar los vuelos nocturnos o de madrugada. La noche anterior a cualquier vuelo de larga distancia, los viajeros deben intentar dormir todo lo posible e intentar llegar a destino a una hora cercana a la de irse a dormir.

Si bien se han hecho muchos progresos en cuanto al conocimiento de nuestro reloj biológico y en cuanto al diseño de métodos para reajustarlo, no existe una cura milagrosa para el desfase horario. Estos son los métodos específicos que recomiendo:

Yo aconsejo usar el sentido común. La evidencia que respalda el uso de estos métodos y agentes es escasa o inexistente (es decir, los estudios no son suficientes y las conclusiones precisan de investigación adicional). Debe dudar a la hora de ingerir un compuesto desconocido para tratar el desfase horario que sabe que desaparecerá con el tiempo. Entonces, si el tratamiento no es perjudicial (un masaje, una visita al spa), ¿por qué no hacerlo? Es probable que le afecte menos el desfase horario si hace algo para combatirlo, independientemente de lo que haga. Ese es el efecto placebo y es una buena idea que puede funcionar.